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Miguel Angel Fernández

Con la llegada de todos los inviernos asistimos al incremento de enfermedades respiratorias en niños pequeños, siendo la BRONQUIOLITIS y sus complicaciones el proceso respiratorio que provoca mas internaciones en menores de un año. En los últimos años hemos visto que cada vez son mas pequeños los bebés que requieren internación por estos procesos. Sobre este hecho cabe preguntarnos si muchas de estas internaciones no pudieron ser evitadas; y a la luz de una revisión retrospectiva de los cortos historiales de estos niños llegamos a la conclusión de que la mayoría pudo haber sido evitada.

Hubo factores predisponentes que escaparon a la prevención como los antecedentes familiares de enfermedades respiratorias o alérgicas, o el aire contaminado que se respira en la gran ciudad; pero hay factores que condicionaron o agravaron estos procesos respiratorios y podemos encarar una prevención desde diferentes situaciones vitales.

A saber:

  • Desde el nacimiento: Los niños nacidos por cesárea no han pasado por la experiencia madurativa del parto, además de nacer casi siempre antes del momento ideal, por ende con una maduración pulmonar aun incompleta.
  • Desde la alimentación: El pecho materno debe ser el alimento exclusivo de los primeros seis meses de vida ya que, como se sabe, provee defensas, factores madurativos, etc. La incorporación precoz de leches maternizadas u otros derivados lácteos puede predisponer a enfermedad respiratoria u otros disturbios inmunológicos en algunos casos.
  • Desde el entorno: La concurrencia temprana a jardines maternales predispone a los bebés a contraer infecciones virales para las que no están capacitados a defenderse adecuadamente. La costumbre de mantener a los niños durante los primeros meses en ambientes cerrados y muy calefaccionados tampoco es sano, nuestro clima no es extremo y los pequeños también necesitan aire puro en invierno.
  • Desde los hábitos: En los hogares en los que se fuma los niños son más predispuestos a las enfermedades respiratorias. El paseo a centros comerciales y supermercados expone a los pequeños a respirar aire enrarecido y compartido con demasiada gente; lo mismo sucede con el transporte público durante las horas pico. La utilización indiscriminada de nebulizaciones para combatir simples resfríos a veces complican los procesos; las nebulizaciones en lactantes pequeños deben ser indicadas por el médico y nunca se deben utilizar nebulizadores ultrasónicos. Jamás medicar a los bebés sin consultar al médico.
  • Desde el amor y la contención: Desde el nacimiento y durante un largo período el Ser-Humano es absolutamente dependiente del individuo adulto y no solo requiere Amor en los cuidados sino que también debe percibir la seguridad y la contención de quien lo cuida para poder desarrollarse en salud y armonía.

Si algunas de estas recomendaciones fueran tomadas en cuenta probablemente el próximo invierno tendremos menos internaciones.