"La cruz"

Cierta vez un hombre cansado de cargar su cruz pidió hablar con Jesucristo.
"Señor", le dijo, "esta cruz que me diste no la soporto, es demasiado pesada para mí, ¡mira! ya no la puedo cargar...¿me la cambias?"
Jesús accedió y lo llevó a un cuarto en donde habían miles de cruces, el hombre dejó la que traía en su espalda y comenzó a probar cada una de las cruces que estaban en el lugar; unas eras grandes y bromosas, otras delgadas y ligeras, llegó con una cruz, la probó en su espalda y era completamente a la medida que él quería: "Señor, está es la cruz que quiero" y Jesús contestó: "esa cruz es la que tú traías y que querías dejar."
MORALEJA
Muchas veces pensamos que Dios nos envía problemas o situaciones que no podemos aguantar y en realidad Él nos conoce tan perfectamente que nunca nos manda más ni menos de lo que podemos soportar.