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¿Por qué la izquierda viene del corazón? Sentido y esencia de la zurdera >

Hellmut Hessenbruch

¿Qué es “ser zurdo”?

Es evidente que no ambas manos del hombre están igualmente dotadas, igualmente hábiles, un hecho, que a menudo no se toma lo suficientemente en cuenta, en su particularidad especifica para el hombre mismo. Una mano es llamativamente más hábil, más dotada que la otra, un hecho que únicamente hallamos en el hombre y no en el animal.

¿Por qué una de las manos en determinado sentido es mas hábil que la otra? Para poder hallar una respuesta, tenemos que dilucidar el misterio de las manos.

Las manos en si, a su vez son un asunto específicamente humano, asunto relacionado con el hecho, de que el hombre es un ser erguido. De esta manera, puede liberar sus miembros delanteros del forzoso servicio del traslado y demás, a diferencia del animal, que en su postura-base vive en la horizontal y no en la vertical y los necesita para satisfacer sus necesidades elementales. La liberación de las extremidades delanteras en función de verdaderas MANOS para actuar, para obrar, es lo mas profundo, lo mas importante, que fundamenta el ser - humano.

El hecho del pensar y del modo de vida consciente, orientado hacia una meta, propia del hombre, que tiene que ver con su corteza cerebral, es indispensable para él, tan indispensable, como el sótano, el fundamento, lo es para una casa. Pero del mismo modo como el sótano, ese fundamento, no es lo esencial de la casa, tampoco lo es la corteza cerebral para el hombre. Aun, siendo enormemente importante, indispensablemente importante, no es lo esencial. Lo esencial del hombre yace en sus manos. ¡Imaginemos una vez, como seria el mundo, si en él no existiesen las manos! Por supuesto, se trata aquí, de una cuestión puramente teórica, pero, mediante la misma recién recapacitamos, nos damos cuenta que todo lo creado, llegando a las máximas producciones espirituales, se lleva a cabo, se realiza, ¡a través de las manos!

A través del hecho de que el hombre es un ser erguido, librándose así sus manos para el actuar en libertad, puede llegar hacia aquello, que en el sentido autentico, profundo y especifico, es a su vez un asunto humano: ¡el TRABAJO! La máquina no realiza realmente un trabajo. Nada tiene que ver en realidad el así llamado concepto del trabajo físico, con la esencia misma del trabajo. En realidad, solo podemos relacionarlo con el concepto de energía, pero no podemos llamarlo “Trabajo”. Metro por kilogramo, nada tiene que ver con trabajo. El trabajo es un asunto social-humano.

La actividad, que con todo derecho queremos llamar “trabajo”, debe ser una actividad condicionada por el yo, surgida del yo. En toda actividad está presente una atención consciente orientada hacia una meta, un esfuerzo volitivo orientado hacia una meta, es “trabajo”. Todas las otras actividades, en el riguroso sentido especifico NO son trabajo, sino ocupación.

¿Por qué una mano es llamativamente mas hábil, mas dotada que la otra? Porque las manos están para el trabajo, vale decir para la actividad condicionada por el yo. Esto, está relacionado con el hecho de que todo hacer, todo esfuerzo conciente, orientado hacia una meta, en el sentido de un autentico trabajo, en tanto mayor medida está actuando el yo en esa actividad (vale decir, cuanta mas atención requiera ese hacer, cuanto mas difícil es) tanta mas habilidad requiere de las manos. En cuanta mayor medida actúa el yo en el hacer, en tanta mayor medida cobra efecto aquello, que en la filosofía llamamos la “estrechez de la conciencia”. Allí, yace el motivo de que tenga preferencia una mano. Al ocupar al mismo tiempo ambas manos, esto no resulta difícil cuando ambas manos hacen lo mismo. Podemos hacer por ejemplo, dibujos simétricos con las manos, al realizar a la derecha y a la izquierda las mas intrincadas figuras al mismo tiempo, con movimientos absolutamente simétricos de ambos brazos y ambas manos, por hacer lo mismo a la derecha y a la izquierda.

Tan pronto empero, que al mismo tiempo hacemos algo con ambas manos, pero algo diferente con cada una, concientemente entramos en dificultades. La acción simultanea de actividades diferentes y conscientes con ambas manos, es tanto mas difícil, cuanto mas fuerte es el yo del ser humano. Pensemos por ejemplo en la ejecución musical en el piano. Aquí, el pedagogo tiene nuevamente una piedra de toque con respecto a la fortaleza del yo del niño. Vemos, cuanto esfuerzo le cuesta, emplear al mismo tiempo las dos manos, la derecha y la izquierda con diferentes actividades y con una determinada conciencia. Aquí, puede ser hallada la clave del porque en el hombre la actividad de las manos no es ejercida uniformemente. En tanto mayor medida el yo (vale decir, el esfuerzo conciente orientado hacia una meta) actúa en el hacer, tanto mas se privilegia una mano.

El misterio de la asimetría

Ese misterio se nos revelará aun mas, al dilucidar el secreto de la asimetría. Se trata en definitiva de un misterio del yo. Al mirar el mundo de los animales y de las plantas, podemos observar generalmente: cuanto mas inferiores son los seres vivientes, tanto mayor es la simetría de su estructura. Y cuanto mas se elevan, llegando al ser humano, tanto mas asimétrico se torna el conjunto. La desaparición de la simetría en el animal y luego, sobre todo en el hombre, es llamativo en la evolución de los seres vivientes. Existe un así llamado “situs inversus”, donde sucede lo contrario. Entre 10000-20000 personas, tal vez encontremos una en la cual todo es inverso; allí, el corazón se encuentra del lado derecho, el hígado a la izquierda. Tiene empero su sentido mas profundo, que el corazón normalmente se encuentre a la izquierda, del mismo modo como tiene un sentido, que el hombre sea diestro, o sea zurdo.

El misterio de la asimetría está relacionado con la aparición de la conciencia, y luego con la independencia vivenciada en la conciencia. En la medida en que en un ser viviente se eleva el desarrollo de la conciencia a costo de la vitalidad, va apareciendo la asimetría. Las mayores fuerzas plasmadoras etéricas favorecen una mayor simetría, así como sucede en todos los seres vivientes menores, puramente vegetativos, en plantas y animales tales, donde existen mayores fuerzas etéricas. También en el hombre podemos observar una muy interesante tendencia a la simetría, que en él se expresa en lo anímico, cuando de algún modo existen fuerzas etericas fuertes o sobrantes. El niño, por ejemplo, aun posee las fuerzas plasmadoras mas vigorosas, es mas vital todavía, mas desbordante aun en sus fuerzas etericas. Con ello esta relacionada la tendencia que a menudo se observa en los niños con respecto a las imágenes-espejo al escribir y al dibujar y también al hablar. Recordemos las formas-espejo de las letras y de los números y las palabras esféricas y las rimas dobles con metatasis, etc. Sabemos, que la vida del hombre desde la cuna hasta la sepultura es una lenta perdida de las desbordantes fuerzas de crecimiento y por el otro lado, proporcionalmente, es un lento crecimiento de las fuerzas de a conciencia, de las fuerzas del yo, y en la misma medida, va desapareciendo normalmente, la tendencia del niño al dibujo en espejo.

Cuando el niño pequeño aprende a escribir, a menudo observamos que escribe las letras y los números a modo de espejo. Podemos observar asimismo, su inclinación, su alegría con respecto a aquello, que llamamos “palabras, o rimas dobles en metatasis”, vale decir, palabras o frases, que pueden ser leídas de la misma manera de adelante hacia atrás y de atrás hacia delante. Un simple ejemplo al respecto es “Otto”(nombre). Un ejemplo mas complicado es “RELIEFPFPEILER”(pilar-relieve), toda una frase: “EIN NEGER MIT GAZELLE ZAGT IM REGEN NIE”(un negro con gacela nunca titubea en la lluvia). Mozart, ese genio musical, llegó a tal extremo, que escribió dúos para dos violines, con las mismas notas para ambos instrumentos, en la misma hoja. Esa hoja debía ser colocada sobre una silla; uno de los violinistas se sentó abajo, frente a la silla, el otro, frente a él. Uno comenzó a tocar desde arriba, el otro de abajo. Así, literalmente tocaron “entreverados”, uno de ellos, la hoja de notas de arriba hacia abajo, el otro, de abajo hacia arriba. ¡Armonía absoluta! Esa es la expresión de las fuerzas plasmadoras excepcionalmente fuertes, que a veces aun pueden ser observadas en los adultos, y que indican la presencia de libres fuerzas etericas y creadoras. Allí, reside a su vez la tendencia hacia las rimas dobles con metatasis, las conversiones, los cambios.

Las fuerzas etericas mayores (y eso lo podemos observar por doquier en la naturaleza) conducen a lo simétrico uniforme y a su vez es simultaneo. El debilitamiento de las fuerzas etericas, por ejemplo a través del fortalecimiento de las fuerzas de la conciencia, conduce a la asimetría. El hecho de que por el hombre ambas manos son puestas en actividad simultáneamente y simétricamente, que una mano es usada con preferencia, está relacionado con la estrechez de la conciencia. Si lo hacemos, enfermamos. Y no podemos tener plena conciencia simultáneamente en la mano derecha y en la mano izquierda. Si sin embargo podemos tocar el piano con ambos manos, lo podemos únicamente por el hecho de retirar la conciencia, llegando a un estado mas bien de sueño, siendo que ahora podemos llevar a cabo con ambas manos al mismo tiempo aquello, que en un principio hemos practicado intensivamente, hasta que se ha conformado en “carne propia” y lo podemos realizar a modo de un habito instintivo. Tan pronto queremos enviar nuestra conciencia intensivamente a una mano o a la otra, sufriremos un naufragio con la simultaneidad en la ejecución con ambas manos.

De esta manera estamos señalando el motivo del porque en el hombre se privilegia una mano, que muestra ser activa, especialmente capaz y hábil.

¿Por qué, en el 95% de las personas es la mano derecha?

Para la solución de esta pregunta, tenemos que tocar aun, un nuevo misterio, profundizando la esencia de “derecha”, e “izquierda”. Muchas personas ya saben a partir de su observación propia, del hecho de esa fundamental diferencia de todo el lado izquierdo, con respecto al lado derecho en el hombre. Para el médico es siempre muy revelador constatar, que las personas poseen una expresa debilidad hacia la izquierda, o una expresa debilidad hacia la derecha, vale decir, que en ellos, los miembros derechos o izquierdos, el ojo derecho o el izquierdo, y hasta todo el lado derecho o el izquierdo, tienen una debilidad expresa, que se evidenciará siempre en su enfermedad.

Se sabe, que la mitad del rostro izquierdo y el derecho de cada persona son totalmente diferentes entre sí: si cubrimos la parte derecha del rostro de una persona y sacamos una fotografía solamente de la parte izquierda, haciendo luego una imagen espejo de esa parte izquierda, haciendo luego una imagen –espejo de esa parte izquierda, colocándola en la parte derecha, tendremos frente a nosotros una persona totalmente diferente. Si luego realizamos lo mismo con la parte derecha del rostro y miramos esos dos rostros compuestos por dos partes izquierdas y dos partes derechas, obtendremos dos rostros completamente diferentes. Los ojos son totalmente diferentes entre sí en las personas. Pero, cuando en una persona se observa una debilidad de todo su lado izquierdo, es llamativa su debilidad en su ojo derecho (y no en el derecho) dado, que existe un cruce particular de los nervios ópticos desde el cerebro a los ojos, el así llamado quiasma óptico. Ese cruce a su vez posee su profundo sentido.

El problema izquierda - derecha

El lado derecho y el lado izquierdo son absolutamente diferentes en el hombre. Y no solamente sucede en la cabeza, sino en todo su cuerpo. Esto está fehacientemente comprobado, vale decir, no es algo que “se cree”, o una teoría, sino, está demostrado a través de experimentos. Recordemos tan solo, los muy interesantes ensayos, realizados unas décadas atrás por el famoso antropólogo en lo criminal, Moritz Benedikt. Ha investigado las radiaciones, que envían todas las personas. Actualmente, en la medicina conocemos esas radiaciones como sutiles corrientes eléctricas, que pueden ser medidas, sobre todo, junto al corazón (ECG), también, en la actividad cerebral y los procesos de la conciencia. Pero, todo el organismo posee esas corrientes, y también otras, por ejemplo, corrientes magnéticas. Conocemos estos efectos magnéticos en el magnetismo curativo. No se trata de un magnetismo físico, sino, de un magnetismo viviente. Y de esta manera, el organismo humano posee determinadas corrientes y radiaciones y hasta pueden tornarse visibles. Moritz Benedikt ha sentado determinadas personas sensitivas con capacidad perceptiva para esas radiaciones de los hombres, que se expresan hasta en manifestaciones lumínicas incandescentes de las mas sutiles, en una cámara oscura para que allí se adapten. Luego hizo entrar a ese lugar oscuro otras personas. Y aquellas contaban lo que habían visto en esas personas. Y pudo constatarse entonces, que fundamentalmente pudo ser constatado en todas las personas una “radiación de emanación oscura”, que fue observada simplemente, sin que de estas cosas pudo ser dilucidado algo de su esencia. Benedikt ha constatado de manera meramente empírica, que toda la mitad izquierda, con excepción de la frente, aparece a través de fulgor amarillo-rojizo, que toda la parte derecha del hombre, con inclusión de toda la región de la frente, posee una radiación azulacea. Luego ha realizado todavía otros ensayos y ha constatado por ejemplo, que radiaciones parecidas pueden ser observadas en elementos eléctricos o baterías. Un elemento eléctrico, una batería, en la oscuridad en el ánodo muestra una radiación amarillo-rojiza y en el cátodo, una radiación azul. Desde la física sabemos, que del polo positivo y negativo parten radiaciones, cualitativamente opuestas, que se expresan, extrañamente, en su componente amarillo y azul. ¿Qué es lo que sucede con el ánodo, el polo positivo y el cátodo, el polo negativo de la electricidad? Recordemos que, si acercamos al polo ánodo papel tornasol húmedo, este se torna amarillo-rojizo y si llevamos este papel tornasol al cátodo, este se torna azul. Cuando en la electrolisis coloreamos ese liquido también con tornasol, que diferencia el ácido de la base, al enviar corriente a través de un liquido conductor, veremos también, que en el ánodo aparece el calor amarillo-rojizo y en el cátodo, el calor azul.

También de ese lado, nos aproximamos en medida cada vez mayor al interesante misterio, que se oculta detrás del problema derecha –izquierda. El lado izquierdo es el lado que se corresponde con el suceso-ánodo, del ácido, el lado derecho, que está relacionado con las fuerzas activas, vivificantes, las fuerzas que actúan de manera disolvente, de movimiento y demás en ese sentido, mientras que el lado derecho del hombre, con su radiación azul, se corresponde al suceso del cátodo y de la lejía. Según su esencia, el calor azul está relacionado con la base, no con el ácido. “Base”, ese nombre de hecho expresa la esencia de lejías, las sustancias-base, que se comportan de manera pasiva y no-activa, que no poseen una tendencia ascendente, sino vertical descendente. Esto, puede ser demostrado mediante convincente experimento, que he llevado a cabo a menudo con mis alumnos en la clase de química, colocando en ambos lados de la mesa una probeta. En ambas se colocó liquido tornasol rebajado, violeta. A continuación puse en una de las probetas un ácido – lo mas sencillo, el contenido de un sifón, o sea, ácido carbónico. De inmediato, el color se tornó amarillo rojizo y pudo observarse el movimiento ascendente, el querer-escapar, lo disolvente del ácido. A la otra probeta le colocamos cal apagada. Se observó el movimiento descendente de la materia que se depositó, tomando un color azul. La base endurece, rigidece. Es por ello, que las botellas de lejía se “congelan”, cuando tienen un tapón de vidrio. Esto, jamas ocurre en el caso de un ácido. El ácido disuelve, la lejía, la base, cristaliza, endurece. Allí, tenemos las fuerzas relacionadas con el azul. Por el otro lado, tenemos las fuerzas disolventes, ascendentes, que están relacionadas con el amarillo-rojizo del ácido. Así, se revela en medida cada vez mayor, el misterio de “izquierda” y “derecha”, detrás del cual se encuentra el misterio de “amarillo” y “azul”. Amarillo es un color nacido de la oscuridad. Azul, es el color de la tierra, amarillo es el color del cielo, del sol, de la luz. El lado amarillo-rojizo, es el lado de los colores activos. Es el color sentido y vivenciado en primer lugar por el hombre en su evolución. Es por esa razón, que el niño, pero también el hombre “primitivo” (“primitivo”, aquí no es un de criterio de valorización) se inclinan hacia los colores amarillo-rojizo. Las fuerzas de la niñez y las fuerzas del aun vitalmente activo, viven del lado amarillo. El azul es algo, que a modo de percepción y vivencia aparece en la vida del hombre recién a partir de determinado momento. El amarillo, le es propio mas bien al hombre infantil, el azul, al hombre con madurez terrenal. La plena percepción del azul en la humanidad no data de tanto tiempo. Muchos milenios atrás, los hombres apenas percibían el azul; por ejemplo, no veían el azul del cielo.

Las fuerzas del cielo y las fuerzas de la tierra

Es importante y muy revelador poder observar, cuando aparece la percepción del azul en el niño. Cuando vemos, que el niño decididamente extiende sus manos hacia el azul en lugar del rojo-amarillo, podemos estar seguros de que en ese niño existe una fuerza del yo, formadora, relativamente fuerte -esa fuerza que está relacionada con los poderes formadores –terrenales, nacidos de la oscuridad. El color azul es, en el sentido mas autentico, la oscuridad aclarada, es el color “terrenal”. El color amarillo, es luz llevada a la oscuridad, la luz amenguada, el color “celeste”. Amarillo, es proximidad del cielo, azul, es proximidad de la tierra. Amarillo es fuerza de la niñez, el azul, es fuerza formadora, fuerza configuradora. Amarillo posee proximidad hacia lo femenino, el azul posee proximidad a lo masculino, así, como el ser de lo femenino tiene mayor proximidad hacia lo celestial y el ser del varón posee mayor proximidad hacia lo terrenal, hacia las fuerzas configuradoras, formadoras, solidificadoras. Es por ello, el peligro de la mujer es, ser ilusa, el del hombre, ser filisteo, fosilizado, endurecido, frío, a diferencia de la mujer, que tiene la tendencia de ser cálida, chispeante, de consumirse por el fuego. Donde el yo en el niño aun vive a modo de un sueño, allí, domina el color amarillo. Allí, donde el yo está despertando, aparece la sensibilidad acerca del azul. La percepción del azul está relacionada con el despertar del yo en la humanidad.

De estas indicaciones podemos desprender la clave real con respecto a la esencia de la IZQUIERDA y la DERECHA. Podemos decir: el lado IZQUIERDO del hombre, es el lado “CIELO”, el lado derecho del hombre, es el lado “TIERRA”. Comprendemos entonces, porque el lado derecho, de radiación azul, ocupa toda la frente del hombre y el lado izquierdo nada ocupa con respecto a la frente, puesto que efectivamente, ¡la derecha proviene de la cabeza y la izquierda proviene del corazón! A menudo pronunciamos estas palabras, sin tomar en cuenta realmente su verdadero sentido. El niño pequeño, que aun no ha desarrollado las fuerzas de la cabeza, las fuerzas del pensar, que indican lo “derecho”, lo “preciso”, no es diestro (tal como normalmente sucede en el hombre sano), vale decir, la marcada acentuación de la habilidad, del estar dotado, no se encuentra en la mano derecha, sino que su lado izquierdo iguala en habilidad al lado derecho y tal vez lo supere. No es casual, que el niño pequeño para saludar puede extender la mano izquierda al igual que la derecha, mientras que la acentuación del lado izquierdo es tan plena aun como la derecha, tal vez mas fuerte todavía, por no haber despertado el intelecto. El adulto entonces le indica al niño: “¡Tienes que darme la manito linda!”, por el hecho, de que el adulto nada sabe de estas cosas. En el momento, en el que el niño comienza a decir yo a su persona, lo que sucede a los 3-4 años, comienza normalmente, a tener la acentuación de la derecha.

Tomemos en cuenta empero también, la inconmensurable importancia de las fuerzas de la niñez. Cuando perdemos las fuerzas de la niñez, que son las fuerzas del cielo, estamos totalmente perdidos como seres humanos. Cuando empero no aprendemos a manejarlas a través de las fuerzas de la tierra, también estamos perdidos como seres humanos con una misión terrenal. A modo de formula podríamos expresarlo de la siguiente manera: todo ser humano que no toma a la tierra con la seriedad debida, solo puede galantear, flirtear con el espíritu, con el cielo! ¡Aquí yace el motivo del preferente uso de la mano derecha! No son solamente los niños, que tienen mas acentuado el lado del corazón, el lado izquierdo, sino también los artistas. Es interesante, que mas de la mitad de los artistas, casi la ¾ parte, son mas o menos zurdos. Nombremos algunos de los mismos: Willhelm Jordan, quien ha escrito el poema mas espiritual de los Nibelungos (que en la literatura actual no aparece, pues no se la entiende) era zurdo y también escribía con la mano izquierda. Robert Schumann, Leonardo Da Vinci, Michelangelo, Holbein y muchos otros artistas de renombre han sido zurdos. Y está relacionado con el hecho, de que el lado izquierdo se relaciona se corresponde con las fuerzas del corazón, las fuerzas de la fantasía, las fuerzas propiamente creadoras. Pero, ¿de qué le sirve al hombre el mas bello de los materiales, de que le sirve el oro mas valioso, si no sabe como troquelarlo? ¿De que me sirven las mas bellas fuerzas celestiales, sino puedo configurarlas, darles forma mediante aquello que brinda el lado derecho, el lado de las fuerzas formativas, de las formas terrenales?

De lo así dicho podemos desprender, que la esencia de IZQUIERDA y DERECHA en si, es una forma de la gran polaridad arquetípica del mundo en sí, de la polaridad CIELO y TIERRA. Corazón y cabeza, sustancia y vestimenta, contenido y forma. Y quien no quiere desarrollar debidamente las fuerzas formadoras, quien no quiere arrostrar la vida, no podrá manejarse con la misma. Quien no se apodere de la sustancia celestial del espíritu, activamente y con la fuerza del yo, mediante las fuerzas de la tierra, configurándolas, no podrá llevar a cabo su misión humana sobre la tierra. Aquí, tenemos la respuesta a la pregunta: ¿Por qué el ser humano normalmente se vale de la mano derecha? ¿Me permiten referirme aquí al espíritu de la lengua alemana? ¿Por qué decimos “links” (izquierda)? ¿Por qué decimos “rechts” (derecha)? Links proviene del dialecto “linc”: tullido, sin fuerza. Todos conocemos el dicho: “dejar de lado algo a la izquierda”, vale decir, descuidar. Y conocemos la otra expresión: “la mano derecha del jefe”, vale decir, ejercer una función importante.

Acaso, ¿esto no se encuentra en contradicción con aquello que hemos dicho con anterioridad? Aquí estamos llegando al maravilloso misterio básico propiamente dicho de la polaridad. Todos conocemos las significativas palabras de Goethe: “A no ser que el ojo tuviese afinidad con el sol, ¿cómo pudiésemos ver la luz? A no ser que dentro de nosotros estuviese dispuesta la propia fuerza del Dios, ¿cómo pudiese embelesarnos lo divino? ¿Sabemos acaso, porque la mujer embelesa al hombre? ¡Porque él mismo porta dentro de si lo femenino! ¿Sabemos porque la mujer puede estar embelesada por el hombre, por lo masculino? Porque lo masculino yace en algún lugar profundo dentro de ella misma.

Existe una ley arquetípica de la psicología: una cualidad de la cual nada está contenido dentro de mí mismo, jamas podrá afectarme, jamas me podrá agradar. No seria difícil, demostrar de modo convincente, que toda polaridad que se ha generado en el mundo, y está existiendo(¡!), se ha desdoblado, disociado de una unidad original, pero, de una manera tal, que cada polo a su vez lleva inserto profundamente al polo opuesto. Sobre ello, se basa su mutua afinidad. La palabra LINKS muestra ahora al otro lado, que a través de la palabra “linkisch”(torpe, enmañado) es considerado como negativo. “Tullido”y “sin fuerza”, es lo izquierdo, con respecto a la utilidad terrenal sin la “derecha” – esto, recién lo hemos remarcado, sin las fuerzas formadoras de lo derecho, el lado fuerte, derecho “correcto”. –La palabra RECHTS proviene del griego, “o-rektos” significa estar erguido, lo exacto, lo preciso, aquello que indica la norma, aquello que posee las fuerzas formativas. Así, por cierto, tenemos que considerarlo. Entonces, entendemos lo izquierdo como aquello que está tullido y sin fuerza y que tal razón no puede imponerse, sino recibe la forma, el carácter, a través de ese lado derecho, tornándose así, en tangible, comprensible, utilizable, manejable, aprovechable.

Resumiendo, podemos entonces contestar a las dos preguntas: “¿Por qué normalmente el hombre utiliza la derecha?” y “¿qué significa la zurdera?”: Porque el uso de la mano derecha se corresponde con lo mas intimo de su ser y con su misión como ser humano, se corresponde con su facultad-corona del pensar, su actividad del pensar que plasma y guía su yo, a través del cual se eleva por encima de todas las demás criaturas. Por el hecho de que el hombre constituye a esa fuerza del pensar en guía, lo conforma en reflexivo juez, en señalador de lo correcto, lo certero, por esa razón es que se vale de la mano derecha. Llevar al dominio lo “derecho” certero, es la intima esencia del hombre. Dominio, aquí no significa ejercer la fuerza que lleva a un primer plano, sino, ejercer la función de guía, de conducción. Hemos visto la imagen de la casa con el sótano, el fundamento. El pensar del hombre, la actividad de su cabeza, es indispensable, tal como lo es el fundamento de su casa. Domina en el sentido de que da la orientación, las indicaciones, lo esencial empero, emana de las fuerzas del corazón. El lado derecho, el lado de la cabeza es la dominante en el sentido de dar la indicación de la meta, el contenido propiamente dicho empero, lo da el lado izquierdo.

¿Qué sucede en el caso de la zurdera?

La izquierda viene del corazón, la derecha viene de la cabeza. Veamos que se trata. En el zurdo, tenemos por lo tanto, un prevalecer de las fuerzas del corazón, las fuerzas del sentimiento y de la fantasía, fuerzas de la niñez y de los artistas. Cuando alguien es zurdo, podemos afirmar con toda seguridad acerca de él: Jamás se tratará de un intelectualista expreso. El zurdo puede llegar a pensar con mucha capacidad, puede ser muy conciente, muy dueño de sí, muy formado, pero nunca podrá ser un intelectualista unilateral. Será siempre, una persona abierta para lo espiritual, abierta hacia todo aquello que se relaciona con las fuerzas del ser, las fuerzas de la fantasía, con las fuerzas creadoras. Allí, yace el lado positivo y allí encontramos asimismo la causa, por la cual tantos artistas son zurdos.

Izquierda y derecha, la polaridad de cielo y tierra

Este problema de la izquierda y la derecha muestra ser una de las muchas formas de revelación, de las muchas formas de manifestación de la amplia ley arquetípica de la polaridad. Esa ley arquetípica es, como bien lo ha dicho Goethe, la rueda motriz arquetípica de la naturaleza. Es la ley arquetípica de todas las manifestaciones universales. En ella se expresa la gran polaridad abarcativa de las fuerzas de la creación toda, de la cual parten todas las polaridades individuales con sus tensiones, llegando hasta la electricidad positiva y negativa, o el magnetismo positivo y negativo, o, luz y oscuridad, o calor y frío, o, lo femenino y masculino, o pensar y querer, o todo lo que podamos proponer. Todas las polaridades reales en el mundo, son únicamente variedades metamorfoseadas de esa gran polaridad básica. Por un lado, el gran mundo de las fuerzas del cielo, en las cuales vive lo viviente y lo espiritual, lo motriz, lo dinámico, el querer y el hacer. Es el lado del corazón, el lado de las fuerzas de la niñez, las fuerzas femeninas, las fuerzas de la juventud, el principio de la “IZQUIERDA”. Por el otro lado, el mundo de la tierra, no de las fuerzas de la vida y del espíritu, sino de muerte y materia, no las fuerzas del querer y del hacer, sino del pensar y reflexionar, no las fuerzas del corazón, las fuerzas provenientes de la “izquierda”, sino las fuerzas de la cabeza, provenientes de la “derecha”.

Las fuerzas de la IZQUIERDA y del corazón, son las “fuerzas pastoriles”, las fuerzas de la derecha y de la cabeza, son las “fuerzas de la realeza”. Unas, son las fuerzas femeninas- de la infancia; las otras, las masculinas-adultas; las unas las fuerzas de la juventud, las otras, las fuerzas de la vejez. No es casual, que el hombre en el fondo envejece mas rápidamente, y por lo tanto entra en mayor medida en las enfermedades de la induración, mientras que la mujer tiene tendencia a las afecciones inflamatorias. Aquí, está presente la misma polaridad que se expresa en derecha e izquierda.

Es por ello que podemos decir: A la derecha en realidad tenemos la expresión de todo aquello concerniente a la cabeza, de aquello que se considera como correcto, certero, como “derecho”/justo, aquello, que está relacionado con las fuerzas de la antipatía. Toda toma de conocimiento, todo reflexionar puede producirse únicamente, cuando a las cosas que queremos investigar las llevamos a la anti-patia (pathos, equivale a sentimiento, anthi-pathos: sentimiento opuesto). Tenemos que situar las cosas fuera de nosotros, distanciarnos de las mismas, de otro modo no podremos conocerlas. “A la izquierda” están situadas dentro del hombre las fuerzas que involucran mas bien al corazón, a lo anímico, la simpatía, no lo antisocial, sino lo social, el elemento que se brinda, que se abre y comunica y no el elemento que se limita y se cierra. Del mismo modo, como del lado derecho tenemos las fuerzas formales con su accionar en el mundo, en el lado izquierdo tenemos las fuerzas sustanciales, las del contenido. Además, no es casual, que el hígado se encuentra en el lado derecho del hombre. Se trata de un expreso órgano del Yo, un controlador reflexivo, supervisor, que se siente responsable de todo lo que sucede dentro del hombre. Tampoco es casual, que en el lado izquierdo encontramos al corazón, el estomago, el bazo, órganos que tienen que ver especialmente con las fuerzas vitales. En términos generales podemos suponer en el caso de debilidad de la izquierda en una persona, que en ella existe una debilidad de las vitales fuerzas de la vida y del cielo y además de una debilidad de las fuerzas anímicas y de la simpatía, de la fantasía y del corazón.

La fundamental debilidad de la derecha en cambio, en la mayoría de los casos está señalando una mayor debilidad de las fuerzas de la tierra y las formativas, las fuerzas de la muerte, de la antipatía y de la inteligencia. Así, puede entenderse también, porque el niño pequeño tiene tendencia hacia la zurdera, porque las fuerzas de su yo y de su pensar aun son débiles; y que el ser humano, al alcanzar la adultez adquiere la tendencia al uso de la mano derecha, cuando las fuerzas del pensar y de la independencia ocupan un primer plano. También podríamos decir: en el niño ya están presente ambos lados, pero IZQUIERDA se escribe con mayúscula y DERECHA se escribe con minúscula, puesto, que el corazón está dominando –como también en el genero femenino. En el adulto, y en el genero masculino, la DERECHA se escribe con mayúscula, porque domina la cabeza. Es por ello que podemos observar también en la evolución de la humanidad, que en su edad temprana ha existido una mayor cantidad de zurdera. Este hecho puede ser observado también en las herramientas utilizadas en la edad de piedra. Este hecho a veces ya ha sido mencionado en la literatura. (Auslese 05/1952: Aparentemente la preferencia por el empleo de la mano derecha se ha ido desarrollando en el trascurso de los milenios. Como ya lo hemos mencionado, en la edad de piedra mas antigua, alrededor de una cuarta parte de las herramientas de piedra estaban adaptadas para el uso de la mano izquierda. Los adornos en los recipientes de arcilla prehistóricos, en muchos casos fueron realizados con la mano izquierda).

Escritura y lengua

La tendencia del zurdo a la escritura en espejo está relacionada con el hecho de que el zurdo es el hombre en el cual las fuerzas vitales, las fuerzas de la vida son mas fuertes, las fuerzas dinamicas frente a las fuerzas estaticas de la quietud, vale decir, todas las fuerzas relacionadas con el mundo eterico, con las fuerzas plasmadoras etericas en el hombre. Y es ese el imperio, donde se arraigan las formaciones de la simetría. Por lo tanto, se observa en el niño pequeño (tal como lo hemos dicho) su preferencia por las rimas dobles con metátesis, las palabras esféricas, etc.

¿Qué sucede entonces con respecto a la manera de escribir de derecha hacia la izquierda? Habitualmente, en la actualidad estamos escribiendo de izquierda hacia la derecha. Esto es comprensible asimismo por el hecho de que para escribir estamos utilizando la mano derecha. Quien en cambio emplea la mano izquierda y también escribe de la izquierda hacia la derecha, constantemente tiene que estar atravesando con su mano lo ya escrito. Por lo tanto, en ese sentido seria más lógico que el zurdo escribiese de derecha hacia la izquierda.. En la temprana época de la evolución de la humanidad, de hecho estamos observando esa manera de escribir y la encontramos aun hoy en los pueblos del mundo que han conservado sus fuerzas de la infancia de modo asombrosamente marcado, donde aun vive una cultura milenaria, en los pueblos orientales, los chinos, japoneses, etc. donde, aunque se escribe de izquierda hacia la derecha, pero, en el renglón desde arriba hacia abajo. Es interesante observar, que al aprender a escribir, el zurdo siempre muestra la tendencia de escribir desde la derecha hacia la izquierda. La transición de la escritura orientada de izquierda a la derecha así también halla su esclarecimiento. Tiene lugar en Grecia. Nuestro modo de escribir de izquierda hacia la derecha está totalmente adaptada para el uso de la mano derecha. Los antiguos alfabetos, el fenicio y el hebreo que ha surgido de este, estuvieron adaptados a la mano izquierda, se escribía desde la derecha hacia la izquierda. También los griegos escribieron originalmente derecha-izquierda, mas tarde, en bustrófedon (como trabajaba el arado, tirado por el buey: ida y vuelta) primer renglón derecha-izquierda, segundo renglón, izquierda-derecha, la tercera vuelta como el primer renglón, etc. Allí yace la transición hacia nuestra actual manera de escribir. Escribir de izquierda hacia la derecha ha sido una decisión que han tomado los griegos recién unos 400 años antes de Cristo. En esa época tuvo su comienzo la filosofía, tuvo su advenimiento el elemento del pensamiento, se abrió paso el Yo, el hombre se conformó en un ser guiado por la cabeza y se impuso plenamente, el empleo de la mano derecha.

Quiero señalar también, la relación entre el centro del habla y la zurdera. Está estadísticamente comprobado, que en el caso de los niños con serios trastornos del habla, 70% de los varones y 80% de las niñas son zurdos. Y en la re-educación a la fuerza del zurdo hacia el empleo de la mano derecha observamos, que aparecen graves trastornos en el habla. Es interesante saber, que el centro del habla está ubicado en el lado izquierdo. El centro Broca del habla se encuentra en las circunvoluciones izquierdas de la corteza cerebral, está relacionado empero, con la mano derecha. Aquí, podemos observar nuevamente, esa maravillosa correspondencia de adentro-izquierda con afuera-derecha. Lo que adentro es “izquierda”, hacia fuera está relacionado con el lado derecho. De hecho, la re-educación a la fuerza del zurdo, de hecho es un problema. Rudolf Steiner ha llamado la atención con respecto a que si queremos re-educar al alumno que es notoriamente zurdo, lo tendremos que intentar tempranamente, siendo, que después de los 9 a 10 años no debería re-educarse a la fuerza a un zurdo pronunciado, por el hecho de que todo el desarrollo plástico en el cerebro ya ha adoptado su forma definitiva, razón por lo cual traería trastornos. La lengua a su vez está relacionada con las fuerzas formativas. La lengua articulada se encuentra en una correspondencia directa con el pensar. Tal como una persona piensa, así habla, como piensa, no, que piensa. En una persona que cuida formar conceptos claros y exactos, sin que ella misma necesariamente lo note, se tornará mas exacta, mas articulado y preciso su modo de hablar. Y como habla la pesona, así camina. Puesto, que se hallan íntimamente ligadas estas tres actividades especificas del ser humano: CAMINAR, HABLAR, PENSAR. Y el desarrollo del centro del habla está íntimamente relacionado con las fuerzas del lado derecho. Cuando a un zurdo sé lo re-educa a la fuerza, dirigimos una apelación a su centro del habla, por el hecho de que las fuerzas formativas se acoplan de manera completamente diferente y con ello, se producen los trastornos.

El fenómeno de la decusación

Con ello, llegamos a algo fundamental de gran importancia: la correspondencia entre lo izquierdo-interior y lo derecho-exterior, o viceversa, derecho-interior e izquierdo-exterior, vale decir, la decusación que con respecto al centro del habla con relación al uso de la mano derecha lo podemos observar de modo inmediato, que a su vez podemos observar en el misterio muy interesante de los ojos, nuestro órgano de conciencia mas amplio y poderoso. De todas las percepciones sensorias exteriores, concientes, la visión ocupa aproximadamente un 80%. Aquí, no se trata de un hecho casual. Como ya lo hemos mencionado antes, los ejes ópticos se cruzan. Por tal razón, tenemos en le ojo izquierdo, el ojo intelecto y en el ojo derecho, el ojo fantasía. No nos confundamos, aun cuando exteriormente el ojo derecho está ubicado del lado derecho. El ojo izquierdo es aquel que tiene un efecto punzante en el intelectualista, el ojo derecho es aquel, que posee un aspecto de inusitada calidez y ternura en el gran artista. Esto, está relacionado con el hecho, de que existe un cruce real, una correspondencia real entre exterior-derecho e interior izquierda y viceversa. El fenómeno de la decusacion (de las vías de conducción nerviosa medular-quiasma-decusacion de los brazos y de las piernas, de las manos y los dedos (al rezar), el movimiento E en euritmia y muchos otros) se encuentra en profunda relación con los procesos de la conciencia y la autoconciencia.

Existen mucho otros pormenores a los cuales podríamos referirnos, para dilucidarlos, intento mediante el cual comprenderíamos mejor al problema izquierda-derecha. Pero dejémoslo aquí. Para finalizar, colocaremos el asunto bajo un aspecto global literalmente conciliador, el aspecto de que en todo el hombre existe la búsqueda del equilibrio entre derecha e izquierda, búsqueda de la real complementación, la integración entre los polos, entre las unilateralidades, la armonía entre derecha e izquierda. Y esto, emana asimismo del ultimo sentido y del ser del hombre en sí. Dado, que es el único ser del mundo, que permanece plenamente al cielo y a la tierra, del cual podemos decir, que es habitante de ambos mundos. Fuera de él no existe ser alguno en el mundo, ni en el espiritual por encima de él, ni criatura alguna debajo de él, que fuese habitante pleno de ambos mundos. Esto, lo es únicamente el hombre. De esta manera, lleva su misión ciertamente sellada en la frente. Su tarea constante es, como ser humano en armonía, universal y no unilateral, enlazar la izquierda y la derecha, llevándolos a una comunidad autentica. El principio del cielo y del espíritu de la izquierda, el principio de lo femenino y de la niñez, de las fuerzas de la juventud, de la fantasía, del corazón, las fuerzas pastoriles, con el principio de lo derecho, de la tierra, la materia, de lo masculino, lo adulto, las fuerzas de la cabeza, de la facultad intelectual, la fuerza de reyes. “Pastores” y “Reyes” deben ser llevados a la comunión, cabeza y corazón, derecha e izquierda.

El equilibrio entre derecha e izquierda

Llegamos así, al misterio central de lo Cristico, vale decir, de lo humano en sí: Reconquista del paraíso perdido. ¿Qué significa esto? La fuerza celestial heredada del Padre, el paraíso tiene que ser entregada en sacrificio, debe perderse, al sumergirse en la tierra, el hombre, entrando en la muerte, en la rigidez, el aislamiento, tornándose “pobre en espíritu”, tornándose “mendigo por espíritu”, y al desarrollar el principio “derecho” mediante una creatividad nueva adquiere aquella sustancia, el contenido de aquello que vive en el principio “izquierdo”, el principio-espíritu; aquel paraíso hasta ahora solo heredado, ahora será adquirido para ser tomado como posesión. (Goethe dijo: “Lo heredado de tus padres, adquiérelo para poseerlo”). Podríamos expresarlo también así: Lo que has recibido como don del Fundamento Paterno del mundo, lo deberás adquirir nuevamente, tu mismo, recién entonces se conformará en tu patrimonio. Como ser humano tengo que pasar por el “derecho”, para luego, con las fuerzas “derechas”, posesionarme nuevamente del contenido “izquierdo”. Así, me acercaré a aquello, que es la misión del hombre, la misión del universo entero. ¡Hallar una nueva creatividad! Perder al paraíso y reconquistar ese paraíso perdido significa: Dar nueva forma, nueva creación al “izquierdo”, dominado por las fuerzas rectoras del “derecho”, conformándolo en fundamento de nueva creación, nuevo fundamento divino, como dice Morgenstern: No cielo y tierra, sino cielo en la tierra y, sobre la tierra, pero no en sentido trivial, sino, la realización de las fuerzas espirituales en lo terrenal, transiluminacion de lo terrenal por lo espiritual, logrando su redención. Ese, es el sentido definitivo. El hombre poseedor de armonía, busca siempre, enlazar la polaridad en él existente, vale decir, no nivelarla simplemente.

Es completamente erróneo creer, que debemos nivelar la preponderancia “izquierda”, o “derecha”, creer, que debe hacer desaparecer la unilateralidad que nuevamente ocupa un primer plano. No es así, debe complementarla. Hay tanta gente, que también en lo espiritual tienen aspiraciones, que por ejemplo dicen: Tenemos que superar lo masculino y lo femenino, lo referido a los sexos y considerar que se lo debe extirpar, sacar del medio, nivelar. Y es un error. Únicamente por el hecho de tomarlo muy en serio, que en lo masculino y si somos mujer, en lo femenino nos fortalecemos, pero de manera tal que abarcamos a todo el ser humano, nos conformamos en hombre-pleno, no, al extirpar derecha e izquierda, los dos mundos polares, nivelándolos, equiparándolos, tal como se equipara lo positivo y lo negativo de la electricidad, al hacer un cortocircuito. Entonces ya no existen tensiones, pero tampoco nada creativo. Y es justamente de la tensión de la polaridad, de donde procede lo creativo. Y cuanto mas podemos tensar la polaridad, tanto mas fuertes se tornan las fuerzas creativas. Pero tenemos que poseer la polaridad completa, en su constante reciprocidad. Y es este, el misterio del ritmo.

¿Por qué todos los procesos de la naturaleza suceden rítmicamente? ¿Por qué la física toda es un asunto de oscilación? Porque toda oscilación autentica es la maravillosa imagen y la ejecución del equilibrio, del equilibrio creativo de la polaridad, donde los polos no se aniquilan sino donde se acrecientan en la medida de su actuar mutuo, pero, el uno con el otro, en reciproca conjunción. Y es este, el principio humano.

Si tomamos esto como base, en las sugerencias con respecto al problema derecha-izquierda, sobre el cual descansa el conjunto, lo estamos situando en la plenitud de lo humano. Dejaremos de considerar al zurdo como algo “no normal” dejaremos de ver a quien usa la derecha, rígidamente como “lo normal”, sino, que podremos ver el significado, la importancia del izquierdo-derecho en toda su particularidad y comprenderemos, porque lo derecho es dominante en el hombre, cumpliendo una función, brindando conducción, reflexión y circunspección.

Traducción de Ana Maria Rauh