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Dyson-Hollmann

El término "medicina antroposófica" sirve para designar un planteamiento médico basado e inspirado en la obra y enseñanzas de Rudolf Steiner (1861-1925).

La Antroposofía y la medicina científica moderna

La medicina antroposófica es practicada solamente por médicos titulados que han adquirido previamente experiencia médica reconocida. Por lo tanto, la medicina antroposófica no es considerada como una medicina alternativa, sino como una extensión de la corriente principal de la medicina científica occidental. No hay que olvidar que muchas premisas básicas de la práctica de la medicina moderna tienen su antecedente en las teorías de la física del siglo XIX. Sin embargo, desde aquella época, la física, así como otras ciencias fundamentales, ha evolucionado, y muchas premisas esenciales, tales como la naturaleza mecánica del universo han sido desechadas. Aunque no siempre se han reconocido plenamente las implicaciones de estos procesos evolutivos como para incorporarlos a la enseñanza y práctica de la medicina. La escuela empírica de la filosofía, cuyo predominio ha ido en aumento desde el siglo XVII, sólo considera conocimiento aquello que puede experimentarse con los sentidos. Esta premisa fundamental de las ciencias modernas es tan aceptada que casi nadie se opone a ella, y ante el problema que supone estudiar los aspectos del mundo que no pueden pesarse ni medirse, los científicos tienden a reducirlos a simples herramientas. La ironía de la situación actual es que, al tiempo que se realizan grandes esfuerzos para reducir fenómenos como la conciencia de uno mismo y los sentimientos del individuo a términos de física y química, con el mismo entusiasmo se quiere demostrar el parecido de las plantas con los animales (gracias a métodos de biofeedback) y el parecido de los animales con los humanos (gracias al estudio comparativo de los comportamientos humano y animal).

La filosofía de Rudolf Steiner

Mientras que para el hombre occidental el mundo de los sentidos es su realidad fundamental, Rudolf Steiner enfocaba la vida desde la perspectiva contraria. En su niñez, experimentó fundamentalmente el mundo del Ser, oculto detrás del mundo de los sentidos. Al mismo tiempo era dolorosamente consciente de que no compartía esta experiencia con los demás. Y por eso hallar un puente entre estas dos visiones llegó a convertirse en una necesidad existencial para él. Tuvo la primera ocasión de descubrir este puente a la edad de nueve años, mientras hojeaba un libro de geometría. Llegó a la convicción de que el conocimiento del mundo espiritual es algo que hay que entender del mismo modo que un concepto de geometría, es decir, una verdad y una realidad que se comprueban interiormente y no a través de la observación externa. De ahí en adelante, se propuso estudiar la naturaleza de la relación que existe entre el mundo espiritual y el mundo físico, y comunicar los resultados de sus investigaciones en un lenguaje comprensible para todo el mundo.

Con el fin de crear una base sólida para este trabajo, estudió filosofía, matemáticas y ciencias naturales. Si tenía que contribuir en algo a la vida cultural de Occidente, debía comprobar, exactamente y por sí mismo, hasta qué punto la imagen del mundo creado por dichas ciencias correspondía a la realidad.

A los veintiún años, Rudolf Steiner recibió el encargo de hacer una recopilación de las obras científicas de Goethe, quien había reconocido las grandes aportaciones, aunque también las limitaciones, del enfoque reduccionista de la naturaleza. Los defensores de dicho enfoque afirmaban que "aunque la vida puede reducirse a sus elementos, no puede volver a reconstruirse con ellos, ni revitalizarse". En "La metamorfosis de las plantas", Goethe se esforzó por establecer la base de una nueva ciencia de la naturaleza orgánica. Partiendo de estos trabajos, Rudolf Steiner publicó sus propios pensamientos sobre la nueva ciencia orgánica, e hizo algo que Goethe siempre procuraba evitar: reflexionar sobre sus propios pensamientos. Sólo de esta manera, Rudolf Steiner podía demostrar que el método de estudio de la naturaleza de Goethe era científico.

La teoría del conocimiento de Rudolf Steiner

En 1894, Rudolf Steiner publicó "La filosofía de la Libertad", obra fundamental sobre su teoría del conocimiento. Este libro incorpora esencialmente los conceptos que desarrollaría más adelante en la Antroposofía.

El objetivo de Rudolf Steiner era crear una ciencia de la mente empleando el método riguroso de las ciencias naturales, incluyendo en su investigación tanto el mundo natural como el sobrenatural. En este libro, Steiner se propuso refutar la noción, sólidamente aceptada desde Kant, de que existen límites absolutos en la capacidad del conocimiento del hombre. Según Kant, el hombre sólo puede tener percepciones sensoriales que son esencialmente subjetivas, por lo tanto nunca puede llegar a conocer la realidad objetiva. Steiner señala que la realidad llega hasta nosotros dividida en dos partes, por decirlo así: una en forma de percepción sensorial y la otra como concepto o pensamiento. El hombre, mediante su propia actividad interna, tiene que unir las dos partes si quiere llegar a conocer la realidad. Este fenómeno de separación entre percepción y concepto es la verdadera base de la libertad humana.

La experiencia del mundo no nos llega de manera preparada y predeterminada. Solamente una parte de la realidad nos llega a través de nuestros sentidos. Si no tenemos un concepto relacionado con ella, no podemos experimentar nada. Steiner insiste en que el hombre debe unir el pensamiento a sus percepciones sensoriales pero que este pensamiento no debe estar ligado al mundo de los sentidos, sino libre de todo lo que esté relacionado con ellos.

Por percepción, Steiner no se refiere simplemente a la percepción sensorial. Nuestros sentimientos también son órganos de percepción, exactamente igual que nuestros ojos y nuestros oídos. En la búsqueda de conocimientos hay que tener en cuenta lo que se ha obtenido subjetivamente, con la misma objetividad que se tiene respecto a la información proporcionada por los aparatos científicos experimentales. Desde cierto punto de vista, el progreso en el campo de los conocimientos va unido esencialmente al aprendizaje, perfeccionamiento y ampliación de los poderes de observación. Pero la observación del mundo, en cada nivel de la vida física, mental y espiritual, tampoco constituye todavía el conocimiento de la realidad. El conocimiento sólo llega con la intervención del pensamiento, purificado de todos los elementos subjetivos y no espirituales.

Al explicarnos que, en cada acto de cognición, no existe una objetividad pasiva, Steiner nos invita a tomar la responsabilidad de aquello que tiene lugar en el momento de la cognición. Ya no es posible convencernos a nosotros mismos de que no tenemos libertad de acción debido a que existen ciertos hechos objetivos. Eso tiene implicaciones trascendentales para la práctica de la medicina, donde existe una tendencia creciente a reemplazar la verdadera observación, criterio y decisiones conscientes por pruebas, aparatos de diagnosis y estadísticas. Es imprescindible que nos demos cuenta de que la síntesis de la observación con el concepto no se logra automáticamente, sino que es el resultado de la actividad mental del pensador. Tan sólo si el proceso mental se encuentra libre de cualquier intervención procedente de los deseos, instintos, impulsos o pasiones, puede decirse que es un proceso libre. "Un ser libre es aquel que puede desear lo que él mismo cree correcto."

Evolución de la antroposofía

Aprovechando las oportunidades que la vida le brindó para dar conferencias y escribir, Steiner se incorporó al debate cultural de su época al mismo que tiempo que formulaba los resultados de sus investigaciones espirituales en obras tales como "Teosofía" (1904), "¿Cómo se alcanza el conocimiento de los mundos superiores?" (1904) y "La ciencia oculta" (1910). En 1907, escribió "La educación del niño a la luz de la antroposofía".

Entre 1910 y 1916, Steiner llevó a cabo un intento de renovar las artes, escribió cuatro dramas de misterio; dejó indicaciones para un arte nuevo del movimiento -llamado euritmia- que fue perfeccionado, más tarde, como terapia y dio un nuevo impulso al arte dramático, a la oratoria, a la música, a la pintura, a la escultura y a la arquitectura. En 1919, se fundó en Stuttgart la primera escuela Waldorf.

Los inicios de la medicina antroposófica

De 1920 a 1924, Steiner dirigió una serie de conferencias sobre métodos de terapia, a las que sólo fueron admitidos médicos y estudiantes de medicina, aparte de algunas excepciones cuidadosamente elegidas.

En su libro "Enigmas del alma" (1917), ya había trazado la relación entre el funcionamiento de la mente y los procesos físicos. En 1920, aplicaba esta relación a la fisiología. Sus conferencias significaban un alejamiento radical de la opinión generalizada de que todas las funciones de la mente y del alma se centran en el cerebro.

Steiner describe la dinámica de un organismo sano como resultado de la actuación de tres sistemas de órganos, más o menos autónomos, y, sin embargo, relacionados entre sí y, hasta cierto punto, penetrándose mutuamente:

1.- el sistema nervioso y sensorial, que se extiende por todo el cuerpo, pero cuya actividad principal se centra en la cabeza, proporcionando la base física para las percepciones sensoriales y el pensamiento.

2.-el sistema del metabolismo y los miembros, que proporciona la base fisiológica para la vida volitiva.

3.- el sistema rítmico de circulación y respiración, que es la base fisiológica de la vida sentimental.

La diferencia esencial entre estos tres sistemas reside en que la actividad del sistema nervioso, concentrada en la cabeza, tiene su centro en un punto, mientras que el sistema metabólico posee una calidad más extendida y periférica. Las células nerviosas son altamente especializadas y mueren continuamente, mientras que las células situadas en el polo metabólico tienden a conservar una capacidad activa y regenerativa.

El polo de los nervios y sentidos, también, puede describirse como el polo frío que siempre está en reposo, mientras que el metabolismo se acompaña con calor y movimiento.

Steiner destacó lo que él llamaba "el proceso de muerte continua de las células nerviosas", refiriéndose a que el estado de conciencia surge como resultado de la continua liberación de vida orgánica a partir de la materia.

Esta polaridad es la base antroposófica tanto de la fisiología como de la patología, y proporciona una clasificación fundamental de las enfermedades: por una parte, aquellas en las que existe una actividad excesiva del polo metabólico (condiciones inflamatorias); y por otra, aquellas en donde hay una preponderancia del polo nervioso-sensorial (condiciones degenerativas y tumores).

La sangre se mueve continuamente entre estos dos polos del organismo humano. Las corrientes frías y cálidas se reúnen en el corazón, que actúa como órgano sensorial donde se manifiestan los sutiles mecanismos dinámicos del pensamiento y de la voluntad.

Gracias a esta representación del cuerpo humano podemos llegar a una nueva comprensión de la interrelación que existe entre el espíritu, el alma y el cuerpo.Tanto el cuerpo humano como las plantas tienen una naturaleza triple.

Desde el punto de vista de la medicina y la nutrición, la relación entre las plantas y el cuerpo humano es inversa. Las fuerzas frescas de la cabeza corresponden a las raíces de la planta, las fuerzas calientes del metabolismo corresponden a la flor y las hojas al sistema rítmico del hombre.

El enfoque antroposófico de las enfermedades y su curación

Si sabemos que sólo alcanzamos el conocimiento consciente mediante un proceso continuo de muerte dentro de nuestro cuerpo físico, que nuestra vida sensorial tiende siempre a producir enfermedades, y si al mismo tiempo consideramos al ser humano como un ser dotado de espíritu además de cuerpo y alma, que realiza un proceso continuo de perfeccionamiento y evolución, resulta imposible aspirar a una vida totalmente libre de enfermedades. Aunque el médico antroposófico se esfuerza siempre por curar la enfermedad, dicha curación nunca puede ser la mera eliminación de la enfermedad. La propia enfermedad es considerada un proceso a través del cual el individuo puede conseguir una mayor libertad y entereza, y la tarea del médico consiste en orientar dicho proceso de la manera más fructífera posible, conservando la vida del cuerpo, si es posible; si bien la evolución no termina con la muerte (los frutos de la vida terrenal se cosechan y se recogen después de la muerte, transformándose en semillas para una vida futura sobre la tierra).

Al relacionarse con su paciente, el médico antroposófico aprende a aceptar, vital y profesionalmente, tales creencias como parte de las realidades de esta vida, ya que también nuestras enfermedades están relacionadas con todas las circunstancias de nuestra vida y las de otras personas, que nos llegan del pasado y que, a través del presente, alcanzan el futuro. Mediante nuestros pensamientos experimentamos aquello que tuvo lugar en el pasado, y con nuestra voluntad creamos el futuro. A través de nuestros sentimientos adquirimos conciencia de nosotros mismos en relación con la realidad presente y futura. Resulta muy provechoso considerar, desde esta perspectiva, cualquier enfermedad.

Descubrimientos prácticos

Rudolf Steiner nunca desempeñó el papel de médico o curandero, ya que trabajaba a través de médicos calificados. Su principal ayudante en el campo médico fue la doctora Ita Wegman (1876-1943), de nacionalidad holandesa. Con ella escribió su único libro de texto, concebido especialmente para una profesión determinada: "Fundamentos de la terapia".

Para comprobar en la práctica las indicaciones de Rudolf Steiner, la doctora Wegman fundó una clínica en Arlesheim, cerca de Basilea. Y cuando Rudolf Steiner fundó la escuela de Ciencias Espiritual en el Goetheanum de Dornach, la doctora Wegman tomó la dirección del departamento médico de la escuela.

Este enfoque de la medicina se ha ido desarrollando desde la muerte de Rudolf Steiner y, en Europa, existen hoy más de mil médicos que practican la medicina antroposófica, aunque posiblemente cerca de dos mil médicos utilizan medicamentos elaborados según los principios de la antroposofía.

Rudolf Steiner dio muchas instrucciones para la preparación de remedios específicos empleando substancias procedentes de los reinos mineral, vegetal y animal, remedios que muchas veces están potenciados según el método homeopático o preparados con otros métodos especiales. Básicamente la actividad de estos medicamentos no debe entenderse en términos de la acción química de sus integrantes activos.

La Verein für Krebsforschung (Asociación de Investigaciones sobre el Cáncer) está trabajando en un tratamiento para el cáncer basado en un preparado especial a base de diferentes especies de muérdago (Viscum album) siguiendo instrucciones dadas por Steiner. Este medicamento. Iscador, estimula realmente el sistema inmunológico del cuerpo. Aunque ya ha alcanzado cierta fama es necesario realizar bastantes más investigaciones al respecto.

En Alemania, otros grupos de médicos y científicos antroposóficos están siguiendo líneas de investigación independientes sobre el desarrollo de un remedio para el cáncer a base de muérdago.Los grandes hospitales antroposóficos fueron abiertos en Alemania a principios de los años setenta; uno, en el Ruhr y, el otro, cerca de Stuttgart. Ambos proporcionan, además, los servicios de un hospital general para la comunidad de la zona. También existen hospitales y clínicas más pequeñas e, incluso, un hospital psiquiátrico, cuyos métodos se basan en la medicina antroposófica.